El Corazón del Ángel (Alan Parker, 1987)

Una historia de detectives, terror de origen religioso...

El británico Alan Parker era entusiasta de la novela de William Hjortsberg. Le atraía la combinación de géneros: un terror de origen religioso y una historia de detectives al estilo Raymond Chandler, de ambientación barroca y surcada de secundarios peculiares. 

Esa combinación de géneros, más vigente cada vez en el audiovisual, no es lo único que supo anticipar Parker. También la estética retro, servida con abundantes claroscuros

**esta crítica pertenece al monográfico Detectives Raros de la Revista PRÓTESIS

Cosmópolis (David Cronenberg, 2012)

Congela el gesto, aplica ojo clínico y analiza sin compasión la caída del capitalismo

Cosmópolis (2012) nos cuenta la historia del joven multimillonario Eric Packer (Robert Pattinson), que recorre indolente las calles de Nueva York en su flamante limusina. Pero el capitalismo está agonizando, en esas calles se producen disturbios, y en medio del desorden alguien ha decidido que el joven es el malo de la película, y está dispuesto a matarlo. 


La crítica ha castigado esta película, llegando a tachar a Cronenberg de espeso y retórico, como si esos rasgos presentaran alguna novedad en su cine.



Distrito apache: el Bronx (Daniel Petrie, 1981)

Los policías sueltan puños

Muchos han señalado con acierto el parecido de esta película con la llorada serie televisiva Canción triste de Hill Street, que a su vez se inspiraba en la serie de novelas que Ed McBain dedicó al Distrito 87. 

Pero los tiempos cambian; si McBain dedicó en los años 50 y 60 toda una serie de novelas a glosar las virtudes de la policía, con más humor bonachón que espíritu crítico, siendo el padre de la literatura de procedimiento policial, treinta años después, el cineasta Daniel Petrie volvería sobre los mismos temas, pero ya plenamente imbuido del realismo crítico que se impuso en la Norteamérica de los años 70.


Aro Tolbukhin: en la mente del asesino (Agustí Villaronga, 2002)

La infancia de Aro nos desvela sus motivaciones y obsesiones

La historia de Aro Tolbukhin sorprende por lo abrupto de su comienzo: cuando por medio de un incendio calcina a unos misioneros en Guatemala y posteriormente hace sus confesiones ante el entrevistador, no puede más que inspirar rechazo y despertar una mórbida curiosidad. Avanza el metraje y descubriremos perfiles desconocidos del asesino.

La impronta documentalista del film, que hace que no podamos discernir tomas simuladas de tomas verídicas; los continuos cambios de formato, incluyendo el vídeo doméstico, no hacen sino desconcertar e incomodar, y más de uno se pregunta si para visionar “esto” ha entrado a una sala de cine. 


Fantasmas de Marte (John Carpenter, 2001)

Perdedores en el espacio

Si algo le ha fascinado de siempre al director de La Cosa es el western. Los valles y colinas de Marte poco tienen que envidiar al Monument Valley, y, cómo no, tenemos los dos bandos: la tribu que vive en estado de barbarie, en este film con múltiples escarificaciones y nulo desarrollo, ya que gruñen antes que articular ningún sonido inteligible, y los colonos, de ambigua moralidad (la teniente Ballard se refugia en las drogas de diseño, de James “Desolación” se dice que ha cometido un crimen y robo...)

M, el vampiro de Düsseldorf (Fritz Lang, 1931)

Los asesinos están entre nosotros


Fritz Lang parte de un conocido caso criminal, el del asesino de niñas Peter Kürten, para hacer una reflexión sobre la Alemania deprimida del período de entreguerras. El título original de esta película era Los asesinos están entre nosotros, pero tuvo que cambiarlo ya que los nazis se dieron por aludidos...

Podcast realizado para el espacio Stramonium Nigrum, que conduce Danube Sonne